lunes, 12 de septiembre de 2011
Sentirse …, es estar muy cerca el uno del otro,
es saberse libres a lo lejos, distantes,
es hacer vibrar la piel a través de los ojos,
es sentir el sabor de tus labios a la distancia,
es saber que sientes cuando no estas a mi lado,
es sentir en un segundo, la revolución interna
cuando tu perfume invade los cinco sentidos de mi alma.
Sentirse…, es morirse un poco en una espera,
es encontrarse en primavera,
es esperar una carta, una llamada, un beso,
es ponerse triste cuando llueve,
es crear algo nuevo todos los días;
la más pequeña fantasía, para arrancarte una sonrisa,
para darte una sorpresa.
Sentirse es tener alas para acercarnos,
sin que nadie nos vea.
Pero también sentirse…,
es sentir que la mente se duerme,
es sentir que quiero besarte,
amarte, en penumbras hablarte, quererte,
apretarte, flotar…,
y por sobre todo abrazarte más extremadamente que nunca
y tenerte hasta que salga el sol nuevamente,
para llevarte, para siempre pegada a mi piel.
martes, 6 de septiembre de 2011
Es increíble, he llegado hasta aquí para encontrarte,
sabiendo que no estarías,
pero aun huelo en este banco donde me siento , tu perfume,
aun siento tus pasos, en esta escalera gastada
en este paisaje que nos ha visto caminar de la mano, aun se siente tu frescura,
en estos arboles gigantes aun resuena tu risa,
en los quejidos de estos gastados durmientes de quebracho, se escucha tu voz.
Estas conmigo y nadie puede verte,
mejor, observa que cielo claro, sin ninguna nube,
observa, solo nuestras miradas,
recuéstate, he venido solo para estar contigo, en silencio.
Despierto, el sol se esconde, no importa,
te llevare a tu casa, aunque nadie te vea,
porque se que estas .... acompañándome.
El Águila San Isidro
sabiendo que no estarías,
pero aun huelo en este banco donde me siento , tu perfume,
aun siento tus pasos, en esta escalera gastada
en este paisaje que nos ha visto caminar de la mano, aun se siente tu frescura,
en estos arboles gigantes aun resuena tu risa,
en los quejidos de estos gastados durmientes de quebracho, se escucha tu voz.
Estas conmigo y nadie puede verte,
mejor, observa que cielo claro, sin ninguna nube,
observa, solo nuestras miradas,
recuéstate, he venido solo para estar contigo, en silencio.
Despierto, el sol se esconde, no importa,
te llevare a tu casa, aunque nadie te vea,
porque se que estas .... acompañándome.
El Águila San Isidro
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